Construir software se volvió barato. Decidir qué construir, no.

Manifiesto

Lo que creo sobre este trabajo, y por qué Vortik funciona como funciona.

Ese es el cambio que casi nadie terminó de procesar. Hoy, con las herramientas correctas, se construye en semanas lo que hace tres años tomaba meses. Y aun así la mayoría de los proyectos que veo se pierden antes de la primera línea de código, cuando alguien decide automatizar el proceso equivocado. El cuello de botella se movió de la construcción a la decisión, y casi nadie movió su forma de trabajar con él.

En casi toda empresa peruana hay un proceso que sostiene una persona con una hoja de cálculo, un correo y buena memoria. Cotizar. Conciliar. Hacerle seguimiento a una orden. Nadie decidió nunca que ese proceso fuera manual: se quedó así porque funcionaba lo suficiente como para no ser urgente, y lleva años funcionando lo suficiente. El día que esa persona renuncia, se enferma o se va de vacaciones, la empresa descubre cuánto le costaba de verdad.

Lo que el mercado ofrece frente a eso es una consultoría que vende horas, entrega un diagnóstico en PDF y se lleva el conocimiento cuando termina. Me parece un mal negocio para el que paga. Si lo que compraste es un documento, lo que tienes al final es un documento. Prefiero el trato incómodo: si al terminar el proceso no corre solo, no hice mi trabajo, por más ordenado que haya quedado el informe.

Uso IA todos los días y no la vendo como magia. La IA no reemplaza a tu gente. Reemplaza el pedazo del trabajo que tu gente hace y odia, el que consume horas y no requiere criterio. La parte donde alguien decide, negocia o se hace responsable sigue siendo de una persona, y va a seguir siéndolo. Cuando alguien te promete lo contrario, te está mostrando una demo, no un sistema en producción.

Lo que hago para clientes lo corro primero acá. El CRM donde queda registrada nuestra conversación lo escribí yo. El seguimiento de propuestas, la contabilidad del negocio, los reportes que reviso los lunes: todo eso es software propio, hecho con el mismo método y las mismas herramientas que voy a usar en tu operación. No recomiendo nada que no esté aguantando mi propio trabajo primero.

Por eso hay dos reglas que no negocio. El código y los datos son tuyos desde el primer día, en tu repositorio y en tu cuenta, sin permiso de nadie para llevártelos. Y antes de construir cualquier cosa quiero poder decirte en números qué te cuesta hoy ese proceso, aunque el resultado de esa cuenta sea que todavía no vale la pena automatizarlo. Prefiero perder el proyecto ahí que entregarte algo que nadie va a usar en tres meses.

Favio Mendoza
Favio Mendoza Fundador, Vortik. Lima.
Quién te va a atender

El que te asesora es el que después lo construye.

Favio Mendoza, fundador de Vortik
Favio Mendoza Fundador LinkedIn ↗

Desarrollador full-stack. Construyó el CRM con el que opera Vortik: pipeline comercial, cadencias de seguimiento y reportes, corriendo en producción todos los días.

Eso importa por una razón concreta: en una consultoría, quien te recomienda qué hacer y quien lo construye son personas distintas, y la recomendación no paga el costo de estar equivocada. Acá es la misma persona, así que el diagnóstico tiene que aguantar la implementación.

Ver el perfil completo →

No todo proceso vale la pena automatizar. Te lo digo en la primera llamada.

Una llamada de 30 minutos. Salgo de ahí con tu proceso escrito paso a paso y qué te cuesta al mes. Si no vale la pena automatizarlo todavía, te lo digo.